La leyenda decía que todos los edificios de los años 60 tenían aluminosis. ¡Error!

La experiencia profesional desmiente el mito

Esta misma semana he trabajado —y vendido— un edificio de 1955 en Barcelona, en la Calle Pardals.
El informe de la ITE era claro «lesión leve; estructura con cemento aluminoso que requiere acciones de mantenimiento

No había aluminosis. Y no es un caso aislado.

He gestionado viviendas de alto standing en la calle Plató con cemento aluminoso.
También viviendas en calle Craywinckel, y en calle Calvet, y en Mare de Deu de Montserrat…. igualmente con cemento aluminoso y sin patologías estructurales relevantes.

Sin embargo, en el imaginario colectivo sigue instalada la idea de que, cemento aluminoso = edificio problemático….y puede ser, y puede no ser.

¿De dónde nace el miedo al cemento aluminoso?

El caso del Turó de la Peira

En 1990, el derrumbe parcial de un edificio en el Turó de la Peira provocó una auténtica psicosis colectiva en Barcelona. Desde entonces, cualquier mención al cemento aluminoso quedó asociada al riesgo estructural.

Otros casos mediáticos

Uno de los casos más conocidos fuera de Cataluña fue el del Estadio Vicente Calderón (Madrid), donde también se detectaron problemas derivados del uso de este tipo de cemento. Pero el contexto técnico es clave para entender qué ocurrió realmente.

¿Qué es realmente el cemento aluminoso? ¿Por qué se utilizó entre los años 50 y 70?

El cemento aluminoso se utilizó principalmente entre los años 50 y 70, no por su bajo coste, sino por una ventaja industrial muy concreta: su rápido endurecimiento, que reducía tiempos de producción y almacenaje en fábrica.

Comportamiento químico del cemento aluminoso

Este cemento contiene una alta concentración de alúmina, lo que provoca que, bajo determinadas condiciones de humedad elevada y altas temperaturas, su estructura cristalina pase de hexagonal a cúbica.

Este proceso puede provocar: Aumento de la porosidad, Reducción de la resistencia mecánica, Menor protección de las armaduras de acero.

Atención…no siempre ocurre ni con la misma intensidad.

Aluminosis y cemento aluminoso no son lo mismo.

Tal y como define el IESE (Universidad de Navarra): “La aluminosis es el nombre dado a un conjunto de transformaciones químicas y físicas experimentadas por los hormigones obtenidos con cementos aluminosos, que reducen notablemente su dureza, resistencia y compacidad. No se trata de un proceso anormal; con el paso del tiempo, todos los hormigones experimentan transformaciones que afectan a sus cualidades físicas.”

La idea clave que conviene recordar: Puede haberse utilizado cemento aluminoso y no padecer aluminosis.

El mantenimiento: el verdadero factor decisivo

Afortunadamente, muchas viviendas con cemento aluminoso nunca han desarrollado lesiones.

En la mayoría de los casos, un mantenimiento adecuado de las instalaciones, especialmente en zonas húmedas como baños y cocinas, es suficiente para evitar riesgos estructurales.

Soluciones actuales en caso de intervención

Cuando es necesaria una actuación, hoy existen sistemas de refuerzo estructural que permiten una sustitución funcional de las viguetas deterioradas, evitando la demolición completa del forjado.

Cómo se detecta el cemento aluminoso en un edificio

El procedimiento habitual es el siguiente:

  1. Un arquitecto o arquitecto técnico inspecciona la vivienda.
  2. Un albañil especializado toma muestras de hormigón de varias viguetas.
  3. Las muestras se envían a un laboratorio homologado.
  4. El cliente recibe el resultado sellado por el laboratorio.
  5. Opcionalmente, se elabora un informe técnico detallado.

⏱️ El plazo medio de resultados es de unos 7 días.

Limitaciones del test de cemento aluminoso

El Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Barcelona ofrece este servicio a particulares.

Importante: el test solo confirma la presencia o no de cemento aluminoso. No evalúa el grado de degradación ni la resistencia estructural. Una única muestra no es representativa de todo un edificio.

Obligaciones legales del vendedor

Responsabilidad por vicios ocultos (Código Civil español)

El artículo 1484 del Código Civil establece la responsabilidad del vendedor por vicios ocultos que:

  • Hagan la vivienda impropia para su uso
  • O disminuyan su valor de forma significativa
  • Siempre que el comprador no los conociera

Si el vendedor conoce la existencia de aluminosis y no la comunica, el comprador puede reclamar:

  • La resolución del contrato
  • Una rebaja proporcional del precio
  • Daños y perjuicios si existe mala fe

Deber de información en Cataluña

El Código Civil de Cataluña no contiene el concepto de “vicios ocultos”, sino de conformidad contractual. El vendedor responde de la falta de conformidad durante los 3 años desde que el comprador conoce o puede conocer la falta de conformidad (Libro Sexto, art. 621-49 y siguientes) refuerza el deber de información precontractual. El vendedor debe comunicar cualquier circunstancia relevante que pueda influir en la decisión de compra.

La falta de información puede generar responsabilidad contractual.

¿Afecta el cemento aluminoso al precio de mercado?

Factores que pueden influir en el valor

  • Costes potenciales de rehabilitación
  • Menor demanda por percepción de riesgo
  • Mayor desconfianza del comprador
  • Dificultades de financiación bancaria en algunos casos

No todos los edificios se deprecian igual. La diferencia la marcan:

  • El estado real del forjado
  • La documentación técnica disponible
  • La transparencia en la información

Consejos profesionales para vendedores

  • Sé transparente. Si lo sabes, comunícalo.
  • Si no lo sabes, pregunta al administrador de la finca.
  • Recomienda estudios previos al comprador.
  • Controla y ordena toda la documentación técnica.

No vender bien informado puede salir caro.

Una venta bien informada es una venta segura.