El 14 de marzo de 2013, Barcelona amaneció fresquito y sin lluvia. Los vendedores y compradores estaban contentos, íbamos a la notaría. Cuatro años después, nos encontramos con esos compradores. Barcelona ha cambiado, muchos jóvenes se van al extranjero y ahora nos encargamos del alquiler de su vivienda.

He leído muchas quejas en una web de alquiler: «El propietario no me coge», «alquilé y no era el propietario», «el inquilino me dejó la casa destrozada». En medio de todo esto, un particular recomendaba «hazlo tú mismo». Pero hay alternativas más seguras y profesionales.

Nos adaptamos a cada propietario. Algunos quieren que «alquiles y ya», otros quieren estar informados, supervisar o vivir el proceso con nosotros.

A estos clientes que compraron con nosotros en el 2013 y ahora se vana  trabjar al extranjero, les hemos ido contando cada uno de los pasos, tanto el acondicionamiento de la vivienda, desde el tapizado del sofá, la decoración, el reportaje fotográfico, la documentación,…los 20 días con la vivienda en el mercado, interesados que han intentado colarnos lo que no era, comprobaciones de los inquilinos preseleccionados, limpieza de la vivienda, cambio de pilas de todos los aparatos (eso es solo un detalle), firma del contrato, entrega de llaves, punteado de inventario, comprobación de lo entregado, respuestas a incidencias…

Filtrar a los inquilinos es cada vez más difícil. Algunos intentan engañarnos, como P.

P. quiso dejar una señal para reservar la vivienda incluso antes de verla. Tenía varias quejas en las comunidades anteriores en las que había vivido puesto que alquilaba habitaciones por plazos cortos.

M. se anunciaba en internet buscando con quien compartir piso.
La nueva familia que ya ocupa la vivienda entregó la carta de intenciones de su empresa, visitó la vivienda en 2 ocasiones, entregó su documentación y le entregamos también la documentacíon de la vivienda (cédula, etiqueta energética, representación del propietario) y la nuestra como profesionales inmobiliarios donde pudieron también comprobarlo. Sin sorpresas, todos identificados.

El proceso sigue con el pago del ITP, el ingreso de la fianza y la entrega de comprobantes. Y si los inquilinos son extranjeros, más trámites.

Nos gusta contarles a los nuevos inquilinos sobre el barrio, los restaurantes, las tiendas y los colegios de Sant Gervasi y Bonanova.

En diez años en el sector inmobiliario hemos visto mucho. Si decides hacerlo tú mismo, tendrás que enfrentar problemas y buscar soluciones por tu cuenta.