AICAT INMOBILIARIA BARCELONAEn pleno boom de apertura de “agencias inmobiliarias” legales,
agencias inmobiliarias no legales
y pseudo-inmobiliarios,
en esta entrada de blog pretendo continuar mostrando  y reclamando lo que es y lo que ha de ser un profesional agente inmobiliario.

Me gustaría ser capaz de trasladar a la sociedad no solo el derecho que tiene a trabajar con un agente legal (con Aicat, registrado en el registro de agentes inmobiliarios de la Generalitat, regulando los profesionales, acreditando requisitos de formación, capacitación y solvencia) sino de
mostrar cómo trabajamos los profesionales,
que es lo que hacemos,
lo que dejamos de hacer,
lo que denunciamos,
los derechos que tiene el usuario,
como nos formamos,
como exigimos que el profesional dé el excelente servicio para el que se le contrata y exigir que si se acuerda con cualquiera (no inmobiliario legal) no se culpe al sector inmobiliario.
Trasladar lo que los inmobiliarios  somos, sentimos y pensamos.
Que no es suficiente tener el Aicat imagina sin él.
Y naturalmente aclarar cualquier cuestión técnica que se consulte.

Es riqueza para la profesión que se abran agencias, legales, formadas, muchas veces ex-agentes comerciales de otras agencias, es decir con experiencia práctica.

Los inmobiliarios hablamos abiertamente  en los encuentros, en los grupos de reflexiones , en las asociaciones y estamos preocupados  por los servicios que recibe el cliente, el usuario, preocupados por los servicios que regalamos (“SOLO quiero que me diga lo que vale mi inmueble… valor del servicio 0 euros”, “quiero que me busque un inmueble especial en un sitio x…valor del servicio ….”), por la formación cada vez más especializada.

Tenemos claro que no todo vendedor, comprador, arrendador o arrendatario necesita un profesional. No obstante, el usuario que solicita nuestros servicios tiene derecho a exigir los compromisos y también obligación de cumplir sus compromisos. Las noticias en prensa de estafas y engaños de inmobiliarios duelen a los inmobiliarios y al afectado usuario. El dolor es el mismo cuando un buen inmobiliario ha sido estafado y engañado por un usuario o cliente aunque esto no salga en prensa (todavía).

El sector inmobiliario está vivo. Somos personas trabajando con personas.