Hubo un tiempo pasado en el que para encontrar un comprador podíamos hacer todas las acciones que se nos ocurrieran…reunirnos sin límite de aforo en una casa, organizar una exposición en la casa, contar mil historias, confeccionar identificadores en grupo, vender lo que había dentro, donar la recaudación a una ong de la población, escuchar el viejo piano y a su encantadora profesora, organizar rifas y concursos, permitir que los casi médicos preparan un catering para pagar su viaje fin de carrera… y seguro algún día volverán las golondrinas sus nidos a colgar. Estos recuerdos que no tienen precio son parte del porqué de mi vida personal y laboral.

Hoy quiero recordar una operación inmobiliaria, una historia de vida, de esas que te cambian la vida para siempre.

Además, por este proyecto recibí el primer premio de marketing nacional, ideas brillantes.

Esta vez, viene acompañada de varios enlaces ¿Te animas a leer y darme tu opinión?

https://mayoball.com/una-casa-con-historia-can-manich-en-montmelo-barcelona/
https://mayoball.com/sant-jordi-en-can-montmelo-empieza-la-cuenta-atras/
https://mayoball.com/casa-del-muestrari/
https://mayoball.com/sant-jordi-en-can-montmelo-el-despertar-de-una-casa-modernista/
https://mayoball.com/reliquias-del-pasado-y-un-futuro-para-la-casa-dama-de-montmelo/
https://mayoball.com/el-cielo-se-abrio-para-can-manich-en-montmelo/
https://mayoball.com/la-dama-de-montmelo-es-pasion-o-es-amor/
https://mayoball.com/no-es-el-final-la-dama-continua/